Cómo trabajamos
De la consulta inicial al plan funcionando en tu comercio
Cada intervención arranca con una charla concreta sobre cómo usás hoy las cuentas, los respaldos y la red del local. No aplicamos un paquete cerrado: armamos el recorrido según el tamaño del negocio, los sistemas que ya tenés y el tiempo que podés dedicarle a implementar cambios sin frenar la atención.
Relevamiento del local y las cuentas
Visitamos o hacemos una videollamada para ver qué correos usan, quién tiene acceso al sistema de facturación, cómo se conectan los equipos al Wi-Fi y dónde se guardan los archivos importantes. Salimos con un mapa claro de puntos débiles y de lo que ya está bien resuelto.
Prioridades y alcance del trabajo
Con el relevamiento en mano definimos qué atender primero: puede ser activar doble factor en el correo del negocio, ordenar los respaldos o separar la red de invitados de la red de la caja. Acá también acordamos qué queda afuera para no prometer más de lo que el comercio puede sostener.
Implementación acompañada
Configuramos las herramientas junto a las personas que las van a usar todos los días. Si hay que cambiar contraseñas, activar verificaciones en dos pasos o programar copias automáticas, lo hacemos en el momento y dejamos registrado cómo se hace, para que no dependa de una sola persona del equipo.
Pruebas y ajustes
Antes de dar por cerrado el trabajo probamos que las copias se puedan restaurar, que el doble factor no bloquee a nadie en horario de atención y que el personal reconozca un correo sospechoso. Los ajustes que surgen de estas pruebas se incorporan al plan sin costo adicional dentro del mismo proceso.
Seguimiento y próximos pasos
Dejamos una rutina escrita para el día a día y una revisión periódica según el tamaño del comercio. Si aparece un incidente, tenés un contacto directo para activar el protocolo básico de respuesta. Podés ver el detalle de cada servicio en soluciones o escribirnos por contacto para coordinar la evaluación inicial.